El precio de unos uniformes personalizados para empresa se decide antes de elegir el color: lo marcan la prenda base, la técnica de marcaje y el número de unidades. Entre un polo básico y una chaqueta técnica hay un factor de cinco, y el marcaje añade su propia capa. Comparar presupuestos sin desglosar esas variables lleva a malas decisiones. Un proveedor que enseña el desglose te permite ajustar sin perder calidad.
Qué determina el precio de un uniforme personalizado
La prenda base es el primer factor: composición, gramaje y acabados. Un polo de 180 g/m² en algodón peinado cuesta bastante más que uno de 150 g/m² en mezcla, y la diferencia se nota tras veinte lavados.
El segundo es la cantidad. Por debajo de 25 unidades, el coste de preparación (pantallas, digitalización, ajustes) se reparte entre muy pocas prendas. A partir de 100, el precio unitario se estabiliza.
El tercero es la exigencia técnica: alta visibilidad, ignifugado o normativa EPI multiplican el precio de partida y reducen las opciones de catálogo.

Horquillas orientativas por tipo de prenda
Rangos de mercado sin marcaje, para pedidos de 50 a 100 unidades. Varían según marca y temporada.
Polo: de 8 a 18 € por unidad, según gramaje y cuello reforzado.
Camisa: de 15 a 30 €. El acabado antiarrugas y el corte entallado suben la banda alta.
Sudadera: de 15 a 35 €, según sea felpa ligera o perchada de 300 g/m².
Pantalón de trabajo: de 20 a 40 €, con refuerzos y bolsillos porta-herramientas arriba.
Chaqueta técnica o softshell: de 35 a 80 €, según membrana, columna de agua y transpirabilidad.
Cuánto suma la personalización según la técnica
El transfer o el vinilo textil añaden entre 1 y 3 € por posición, sin coste de preparación relevante: la vía razonable para tiradas cortas o nombres individuales.
La serigrafía tiene coste de pantalla por color, de 20 a 40 € cada una, y luego baja a entre 0,50 y 2 € por color y unidad. Con dos o tres colores y más de 100 prendas es la opción más eficiente; con quince unidades, la más cara.
El bordado se cotiza por puntadas. Un logo de pecho ronda las 5.000 puntadas y supone entre 2 y 4 € por prenda; uno grande en la espalda puede duplicarlo. Añade la digitalización del logo, pago único de 20 a 50 €. A cambio, aguanta el lavado industrial mejor que ninguna otra técnica. Si aún defines el conjunto, revisa los criterios de los uniformes corporativos por puesto.

El coste real por empleado, no por prenda
El error habitual es comparar el precio de un polo. Lo que gastas de verdad es el equipamiento anual por persona. Un puesto de atención al público necesita tres o cuatro mudas para rotar con la colada; uno de taller, cinco.
Multiplica: cuatro polos a 12 €, dos pantalones a 28 € y una chaqueta a 45 €, más marcaje, dejan un equipamiento inicial de unos 160 € por empleado. Suma una reposición anual del 30 % al 40 % y las altas previstas. Ese número, y no el del polo, es el que entra en presupuesto.
Cómo bajar el coste sin bajar la calidad
Unifica prendas entre departamentos y diferencia por color o bordado, no por modelo. Menos referencias significa mejor precio por volumen y menos stock muerto.
Reduce posiciones de marcaje: el pecho suele bastar. Cada posición extra suma coste en todas las unidades.
Agrupa el pedido anual en una o dos compras en lugar de reponer suelto cada mes, y pacta el mismo artículo para dos temporadas: así evitas descatalogados.
Qué preguntar antes de pedir presupuesto
Pide el precio desglosado en prenda, marcaje y preparación. Pregunta por el escalado a 50, 100 y 250 unidades, por la disponibilidad de tallaje y reposición durante la temporada, y por el plazo, que en textil personalizado suele ir de 10 a 20 días laborables desde la aprobación de la muestra.
Branstom: presupuestos de vestuario con el desglose a la vista
En Branstom cotizamos el textil y vestuario laboral personalizado separando siempre prenda, técnica y cantidad, para que puedas mover una variable sin rehacer el proyecto entero.
Si quieres una estimación por empleado y año, escríbenos con los puestos a equipar.