El plazo de producción de un welcome pack no se calcula como el de un artículo suelto, porque un pack no es un producto: son cinco o seis referencias distintas que tienen que llegar a la vez, montarse juntas y salir a una fecha fija. Esa fecha suele ser una incorporación, y no se mueve. Conviene planificar por fases y en días laborables.
Por qué un pack tarda más que un producto suelto
El plazo de un pack lo marca la referencia más lenta, no la media. Si la libreta está en cinco días y la sudadera bordada en dieciocho, el pack está en dieciocho. Cualquier optimización sobre las referencias rápidas no acorta nada.
A eso se suma la sincronización. Las referencias vienen de proveedores distintos, con calendarios y mínimos propios. Todas deben confluir en un mismo almacén antes de montar, y una sola incidencia detiene el conjunto.

Las fases reales de producción, una a una
Definición y selección de referencias: de 3 a 10 días laborables. Cerrar qué entra, con qué presupuesto por unidad y qué alternativa hay si algo se rompe de stock.
Diseño y adaptación de artes finales: de 3 a 7 días. Cada referencia necesita su archivo con su técnica, su tamaño de marcaje y su posición.
Muestras o pruebas de color: de 3 a 8 días si se piden. La fase que más gente se salta y la que más rectificaciones evita.
Producción y personalización: de 8 a 20 días laborables, según la referencia más lenta. El textil bordado y el packaging a medida están en la parte alta.
Consolidación en almacén: de 2 a 5 días. Recepción, control de cantidades y verificación de calidad.
Kitting y montaje: de 2 a 7 días según volumen y complejidad.
Envío: de 1 a 3 días a una sede; de 3 a 10 si es unidad a unidad.
Qué alarga el plazo sin que lo veas venir
La rotura de stock de una sola referencia. El catálogo promocional funciona con stock vivo, y un color concreto puede agotarse entre la propuesta y el pedido en firme.
La validación interna. Un pack pasa por marca, RRHH y compras, y cada ronda de aprobación añade días que no aparecen en ninguna ficha técnica. También pesa el packaging a medida: una caja con troquel propio puede necesitar de 15 a 25 días laborables por sí sola. La composición de cada pack se detalla en la guía sobre el pack corporativo personalizado.

Kitting y montaje: la fase que todo el mundo olvida
El montaje es trabajo manual y se paga por unidad. Alguien coge la caja, coloca las piezas en orden, añade la tarjeta, cierra, precinta y etiqueta. Un pack sencillo se monta a buen ritmo; uno con papel de seda, lazo y tarjeta nominal baja mucho la velocidad.
Cuenta con 2 a 7 días laborables solo para esta fase en pedidos de cientos de unidades. Si hay nombre impreso por destinatario, añade preparación de datos y verificación: un error de emparejamiento se detecta cuando ya está enviado.
Envío individualizado frente a entrega centralizada
Entregar todo en una sede es lo más rápido y barato: un solo albarán, una sola dirección, plazo de 24 a 72 horas en península.
El onboarding remoto cambia el escenario. Cada pack viaja a un domicilio distinto, con su etiqueta y su seguimiento. Hay que recoger direcciones válidas antes de montar, contar con reentregas y asumir de 3 a 10 días laborables hasta que la última unidad esté entregada.
Con cuánta antelación deberías pedirlo
Sumando fases sin solaparlas, un welcome pack estándar se mueve entre 20 y 35 días laborables desde la definición hasta la entrega. Con packaging a medida o envío individualizado, entre 35 y 50.
Traducido a calendario: pide un pack sencillo con 6-8 semanas de margen y uno complejo con 10-12. Si tienes incorporaciones continuas, produce por lotes con stock en almacén: cada alta se resuelve entonces solo con montaje y envío.
Branstom: packs de bienvenida a fecha fija
En Branstom coordinamos las referencias, el kitting y la logística del welcome pack personalizado, incluido el envío a domicilio cuando la incorporación es remota, trabajando hacia atrás desde la fecha de entrega.
Si ya tienes una fecha de incorporación en el calendario, cuéntanos cuándo es y te decimos qué es viable.