Elegir entre bordado o serigrafía en uniformes depende de tres factores: el tejido, el uso y el tamaño del pedido. El bordado da relieve y aguanta mejor las prendas de uso intensivo. La serigrafía rinde más en tiradas grandes de camisetas y logos de colores planos. En Branstom producimos uniformes y vestuario laboral personalizado para empresas en España, y la técnica correcta casi nunca es la misma para todas las prendas.
Si estás definiendo todo el vestuario de la empresa, la guía completa de uniformes y vestuario corporativo te da el contexto general, y si necesitas saber qué exige la ley, la guía de normativa de uniformes de trabajo. Aquí nos centramos en una sola decisión: cómo llevar el logo a la prenda.
En este artículo
- Bordado o serigrafía en uniformes: diferencias clave
- Cuándo conviene el bordado en ropa corporativa
- Cuándo es mejor la serigrafía
- Vinilo, transfer y sublimación como alternativas
- Qué técnica elegir entre bordado o serigrafía en uniformes según tejido y uso
- Cómo pedir presupuesto de uniformes personalizados
Bordado o serigrafía en uniformes: diferencias clave
El bordado cose el logo sobre la prenda con hilo. La serigrafía imprime tinta a través de una pantalla, una por cada color. El resultado cambia en tacto, vida útil y coste.
El bordado tiene relieve y un acabado de aspecto premium. Resiste bien los lavados frecuentes. Su precio sube con el número de puntadas, así que depende del tamaño y de la complejidad del logo.
La serigrafía deja un tacto plano y colores intensos. El coste por prenda baja cuando la tirada crece, porque la preparación se reparte entre más unidades. A cambio, cada color extra añade una pantalla y encarece el trabajo.

Cuándo conviene el bordado en ropa corporativa
El bordado funciona en polos, camisas, chaquetas, softshells, forros polares y gorras. Es la opción habitual cuando la prenda representa a la empresa de cara al cliente: recepción, hostelería, clínicas, atención al público. También encaja en prendas que se lavan mucho y deben mantener el logo en buen estado.
El bordado de logo en ropa laboral tiene límites. No reproduce bien degradados, fotografías ni letras muy finas. En tejidos delgados o elásticos puede fruncir la tela. Por eso conviene simplificar el logo y bordarlo en un tamaño pequeño o medio, normalmente en el pecho o la manga.
Cuándo es mejor la serigrafía
La serigrafía gana en pedidos grandes y en prendas de algodón lisas, como camisetas. Permite logos grandes en la espalda sin que el precio se dispare. Es la técnica habitual para equipos con mucha rotación, eventos o uniformes de temporada.
La serigrafía en ropa corporativa exige tintas adecuadas al tejido y al tipo de lavado. Una tinta mal elegida se cuartea o se desgasta antes de tiempo. En producción recomendamos pedir siempre una prueba sobre la prenda real antes de lanzar la tirada.
Vinilo, transfer y sublimación como alternativas
Hay casos en los que ni el bordado ni la serigrafía son la mejor respuesta. Estas son las tres alternativas más habituales:
- Vinilo textil: una lámina termoadhesiva cortada con la forma del logo. Va bien en tiradas pequeñas, en nombres y números, y en tejidos técnicos donde la tinta no agarra.
- Transfer: la imagen se imprime sobre un soporte y se aplica con calor. Admite varios colores y degradados, pero deja una ligera capa sobre la tela.
- Sublimación: la tinta se integra en la fibra y no se nota al tacto. Solo funciona en poliéster y sobre tejidos claros, y permite estampados completos.
Si quieres ver con más detalle sus ventajas y limitaciones, hemos analizado la sublimación en textil corporativo en un artículo propio.

Qué técnica elegir entre bordado o serigrafía en uniformes según tejido y uso
El tejido manda. En algodón grueso, piqué, polar o softshell, el bordado es lo más seguro. En camisetas de algodón y tejidos planos, la serigrafía da buen resultado. En poliéster técnico, funcionan mejor la sublimación o el transfer.
El uso pesa tanto como el tejido. Si el uniforme va a soportar lavados intensivos, pide al proveedor pruebas de resistencia de la personalización. Un centro como AITEX, instituto tecnológico textil, realiza ensayos de tejidos y prendas. Es una referencia útil para saber qué se puede comprobar.
Nada obliga a usar una sola técnica. Un polo con el logo bordado en el pecho y una camiseta con serigrafía grande en la espalda pueden convivir en el mismo vestuario. Para un criterio más amplio, tenemos una guía sobre cómo elegir la técnica de personalización para uniformes de empresa.
Cómo pedir presupuesto de uniformes personalizados
Un presupuesto fiable necesita datos concretos. Prepara el logo en formato vectorial, las cantidades por prenda, el reparto aproximado de tallas, las zonas donde irá la personalización y la fecha en que necesitas el pedido. Cuanto más claro llegue el encargo, menos ajustes habrá después.
Pide también una muestra o una prueba de la personalización antes de producir. Y recuerda que el precio final no depende solo de la técnica. Influyen la prenda, la tirada y el número de ubicaciones del logo.
La técnica no se decide por gusto, sino por prenda, tejido y uso. Si dudas, lo más práctico es combinar según la prenda y validar con una prueba. Puedes repasar el contexto completo en nuestra guía de uniformes corporativos personalizados.
Si quieres definir la técnica y el presupuesto de tu vestuario, cuéntanos qué prendas necesitas en textil y vestuario laboral personalizado. Y si prefieres conocer antes cómo trabajamos, pásate por Branstom.