Un brief de impresión bien hecho ahorra más dinero que cualquier negociación de precio. Los sobrecostes y retrasos en artes gráficas rara vez vienen de la máquina: vienen de un encargo mal descrito. Con todos los datos, la imprenta presupuesta ajustado y produce sin consultas; sin ellos, cada hueco se cubre con una suposición.
Qué pasa cuando el brief de impresión llega incompleto
Un encargo tipo «necesito 500 catálogos» no se puede presupuestar: faltan formato, páginas, papel, tintas, acabado y fecha. El proveedor responderá con preguntas —ahí se pierden días— o con un precio que cubra el peor escenario. Y tres briefs distintos devuelven presupuestos incomparables.
Pide además precio a dos o tres tiradas. La puesta a punto se paga una sola vez y se reparte entre todas las unidades, así que el precio unitario cae al subir cantidad. Ver 500, 1.000 y 2.000 juntos enseña dónde está el salto: a veces mil cuestan poco más que quinientos.
Los datos mínimos que necesita una imprenta
Producto y formato: qué es y medidas cerrado y abierto en milímetros.
Páginas y caras: total de páginas incluyendo cubiertas, o si es a una o dos caras.
Tirada y alternativas: la cantidad prevista y dos escalones más para comparar.
Papel y gramaje: tipo de papel y g/m² de interior y de cubierta.
Tintas: número de tintas por cara y si hay Pantone o tinta especial.
Acabados: plastificado, barniz, troquel, plegado, grapa o cosido.
Fecha y destino: día de entrega y direcciones de destino.
Cómo especificar papel, gramaje y acabados
El gramaje ordena casi todo. Un interior de folleto se mueve entre 90 y 135 g/m²; una cubierta pide de 250 a 350 g/m²; una tarjeta de visita con cuerpo parte de 300 g/m². Por debajo de 90 g/m² el papel transparenta a dos caras con fondos.
Distingue estucado de offset: el estucado brillante satura el color y luce fotografía, el mate baja reflejos y se lee mejor, y el offset sin estucar apaga el color pero admite escritura.
En acabados, indica su función: el plastificado protege cubiertas que se manipulan, el barniz selectivo destaca un elemento y el troquel exige molde propio. Si aún estás definiendo piezas, este repaso a la impresión de pequeño formato para empresas ayuda a acotar antes de pedir precio.
Tintas y color: CMYK, Pantone y tintas especiales
En digital y tiradas cortas se trabaja en CMYK, que cubre la mayoría de colores con desviaciones asumibles. En offset con tirada larga, un Pantone directo garantiza el corporativo exacto, sobre todo en tonos saturados o metalizados.
Indica siempre cuántas tintas por cara: no es lo mismo 4/4 que 4/1, y la diferencia de precio es real. Si usas Pantone, da la referencia y aclara si va además del CMYK o en su lugar.
Las tintas especiales —metalizadas, fluorescentes, blanco sobre soporte de color— van aparte y piden prueba previa.
Artes finales: sangre, marcas de corte y resolución
Entrega PDF de alta calidad con 3 mm de sangre por lado siempre que haya elementos que lleguen al borde, y con marcas de corte activadas. Sin sangre, el guillotinado deja filos blancos.
Las imágenes van a 300 ppp al tamaño final de uso; en gran formato visto de lejos puede bajarse. Traza los textos o adjunta las fuentes y exporta con el perfil de color acordado.
Deja unos 5 mm de margen de seguridad hacia dentro: nada importante debe quedar pegado al corte.
Plazos y entrega: lo que conviene cerrar por escrito
Fija tres fechas: entrega de artes finales, aprobación de prueba y entrega del material. En piezas estándar es habitual contar de 5 a 10 días laborables desde la aprobación, y más si hay troquel o encuadernación cosida.
Cierra por escrito quién aprueba la prueba de color y a qué direcciones se entrega con qué reparto de unidades. Un envío mal repartido cuesta como una reimpresión.
Branstom: del brief al material entregado
En Branstom trabajamos la impresión de pequeño y gran formato partiendo del brief: revisamos artes finales antes de máquina, proponemos papel y acabados según el uso y presupuestamos varias tiradas para que veas dónde está el salto de precio.
Si tienes un encargo entre manos, escríbenos y lo dejamos definido antes de producción.